Una alumna de Magisterio de la UCV presentará su Trabajo Final de Grado en un colegio de París y en centros españoles

Una alumna de Magisterio de la UCV presentará su Trabajo Final de Grado en un colegio de París y en centros españoles

Sandra Martínez Torregrosa, estudiante de cuarto de Magisterio de Educación Primaria de la Universidad Católica de Valencia (UCV), ha escrito una obra de teatro musical para su Trabajo Final de Grado (TFG) que el colegio español Federico García Lorca de París (Francia) y otros centros educativos de diferentes localidades españolas han solicitado para que representen sus alumnos.

El proyecto, con el que se trabajan las emociones a través del movimiento, la expresión corporal y la danza, lo ha desarrollado con alumnos del colegio Verge del Fonament en Benissanó, en el que ha cursado las prácticas, donde los niños realizaron talleres en las diferentes sesiones de tutoría que culminaron con la realización del musical.

La obra está basada en la historia de “Alicia en el país de las maravillas”, de Lewis Carroll. En esta versión, “el hilo conductor de la historia son la tristeza, la rabia o la alegría, entre otras emociones, pues el reino está creado en función de los sentimientos y vivencias de la protagonista”, ha explicado Martínez Torregrosa, que también es profesora de danza y bailarina.

“Los caminos y los personajes son fruto de sus experiencias y emociones. Por ello, la moraleja de esta historia es que cada uno de nosotros, en función del control de nuestros sentimientos, somos de una manera u otra, creamos nuestro propio entorno y atraemos a nuestras vidas cosas más o menos positivas. Si somos capaces de utilizar nuestras emociones de forma beneficiosa en nuestro día a día conseguiremos crecer como personas”, ha explicado la estudiante de la UCV.

Para diseñar el TFG, la estudiante de la UCV analizó durante las primeras semanas los conflictos que surgían en el aula y el dominio y control de las emociones de sus alumnos para elaborar un Plan de Acción Tutorial (PAT).

“Ha sido un placer que me hayan dejado llevar a cabo este proyecto. He visto llorar de emoción a los niños, he aprendido mucho de ellos y he vivido momentos preciosos durante las sesiones. Mi tutora mandó el trabajo a un colegio de París y a la maestra le gustó tanto que me propuso llevarlo allí. También me han llamado de otros centros de España para presentar el proyecto y en el colegio valenciano donde lo ha presentado todavía siguen haciéndolo, lo que me llena de orgullo”, ha detallado la joven.