Cardenal Cañizares: “La fe nos compromete de verdad a favor del ser humano, como vemos en el Papa Francisco”

Cardenal Cañizares: “La fe nos compromete de verdad a favor del ser humano, como vemos en el Papa Francisco”

La Universidad Católica de Valencia (UCV) ha conmemorado la festividad de Santo Tomás de Aquino, patrono de las escuelas católicas, de las universidades y de la educación, con una misa presidida por el Cardenal Arzobispo Antonio Cañizares, en la que ha asegurado que la fe “compromete de verdad al cristiano a favor del ser humano, como puede verse en el Papa Francisco a través de la fuerza de sus denuncias frente a los ataques a la dignidad del ser humano”.

El Gran Canciller ha señalado así que Dios la debe ser el “centro” de la UCV: “O Dios tiene que ver con todo, o no tiene que ver con nada. Por ello, nuestra universidad tiene que mostrar esa vida nueva que brota del conocimiento de Dios. Pero este ‘solo Dios’ no nos aparta del mundo, al contrario, nos compromete con el resto de los hombres y con el mundo que nos rodea”.

El Cardenal Cañizares se ha referido, asimismo, a las palabras de Francisco durante su reciente viaje pastoral a Chile: “Sin Dios no hay respeto al ser humano ni a la naturaleza”. En consonancia con la visión papal, el pastor de la iglesia valenciana ha subrayado que el olvido de Dios “quiebra el verdadero sentido del hombre”, lo que se traduce “en una sociedad más pobre y angosta”.

“No es posible devolver al ser humano su dignidad sin la experiencia de Dios. La cultura de la increencia es a su vez, la cultura de la insolidaridad. Por eso necesitamos que nuestra universidad hable de Dios con un lenguaje que no puede ser abstracto. El lenguaje cristiano no lo es, se trata del testimonio de algo experimentado en la vida. Hemos de hablar de Dios como un auténtico abismo de misericordia”, ha indicado.

En ese sentido, El Cardenal Arzobispo de Valencia ha remarcado que la UCV está llamada a ayudar “a que los hombres entiendan y vivan la vida con Dios, con esperanza en la vida eterna”. Sin Cristo “no vamos a ninguna parte, no podemos servir a la humanidad ni preparar a hombres y mujeres y hombres nuevos”.

“Es urgente que hablemos públicamente de Dios en medio de la revolución cultural de hoy, que fomenta una manera de entender el mundo sin Él. Vivimos en el silencio de Dios, en tiempos de indigencia, como decía el filósofo Martin Heidegger. Hoy la mentira campa a sus anchas y todo ello trae como consecuencia la deshumanización”, ha lamentado.

Para el Cardenal Cañizares los “peligros” de este proceso son “patentes y mortales”, y están conduciendo a una “quiebra” de la humanidad; descripción que el Gran Canciller de la UCV no ha considerado un diagnóstico “pesimista”, sino una descripción de la “realidad”.

De igual modo, el Cardenal Arzobispo de Valencia ha recordado que el mundo de hoy “necesita imperiosamente de la luminosa guía doctrinal de teólogos como Santo Tomás de Aquino”. Por esa razón, ha insistido en que la UCV “debe ser informada por el saber de la teología”.

ASUN GANDÍA: “ESTAMOS PONIENDO LOS MEDIOS PARA FORTALECER LA PROFESIONALIZACIÓN”

En el acto académico posterior a la eucaristía, que ha tenido lugar en el colegio San José de Calasanz, han participado la rectora, Asun Gandía, y el vicecanciller, Esteban Escudero, además de miembros del consejo de gobierno, profesores, estudiantes y personal de administración y servicios.

Gandía se ha detenido en dos aspectos de la personalidad del santo, la humildad y rectitud en su trabajo, que “iluminan la vida de nuestra universidad” y ha afirmado que ésta “no sólo tiene clara su misión sino también su visión, porque conocerse, saber que se busca y cuáles son nuestras metas permite a cualquier persona o institución avanzar más rápido”.

En este sentido, la rectora ha asegurado que “estamos poniendo los medios para que nuestra mejora como universidad se traduzca en un fortalecimiento de la profesionalización” y se ha referido a la próxima publicación del Estatuto del Personal Docente “cuya aplicación contribuirá a reconocer los méritos del profesorado y a optimizar tanto la investigación como la docencia”.

Igualmente, Gandía se ha referido “al distintivo social -con la adjudicación de becas a quien lo necesite y con el compromiso con los más necesitados- y al humanismo integral -que exige una transmisión de valores éticos y religiosos-, como los elementos diferenciales que podremos mostrar con orgullo y que nos acompañarán toda la vida”.

ANTONIO PRAENA: “LA CREACIÓN INDICA QUE LA TOTALIDAD DEL UNIVERSO PROVIENE DE UN DIOS PERSONAL”

La lección magistral ha corrido a cargo del religioso dominico Fray Antonio Praena, profesor de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia, tras la que ha tenido lugar la investidura de los nuevos doctores que han defendido sus tesis en la universidad en el último año, la entrega de medallas a los que se han incorporado al claustro y de insignias al personal que lleva 15 y 25 años de trabajo en la universidad. Además, se ha rendido un homenaje a los trabajadores que se han jubilado.

El profesor de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer ha señalado en su conferencia que “la teología contemporánea ensancha y profundiza en la intuición que, tomada de la tradición, Tomás de Aquino señalaba al ver precisamente en el ser trinitario de Dios la razón por la que el mundo y la historia de la humanidad no son fruto de la necesidad ciega de Dios”.

El religioso dominico, que ha disertado sobre la importancia de la teología de la historia, ha afirmado que “la creación indica que la totalidad del universo proviene de un Dios personal”. Así, “no cree la fe cristiana en Dios como principio y origen absoluto pensando en él como una fuerza o energía impersonal. En el origen está Dios Padre, es decir, un Dios personal que es libertad y amor en su vida divina y desde esta otorga vida, amor y sentido a toda la realidad que surge de él”.

Igualmente, Praena ha subrayado que “el amor, entendido como donación y entrega, se desvela como la dimensión fundamental del ser del Padre y, en él y desde él, de toda la Trinidad”. Desde esta perspectiva “podemos y debemos comprender al Padre como el don original, en quien su ser y su identidad consisten en que se regala y está permanentemente saliendo de sí mismo hacia el Hijo y el Espíritu y desde ellos hacia el mundo y el hombre”.