Una profesora de la UCV diseña una aplicación que mejora el aprendizaje del inglés de niños con síndrome de down

Una profesora de la UCV diseña una aplicación que mejora el aprendizaje del inglés de niños con síndrome de down

Cristina Cunha, profesora de la Universidad Católica de Valencia (UCV), ha diseñado una aplicación informática que mejora el aprendizaje del inglés de niños con síndrome de down. El programa online, basado en sistemas de tutorización inteligentes, se puede usar en la tablet o en el ordenador y ha duplicado el rendimiento de los alumnos de Primaria con quienes se ha realizado el estudio.

Así, esta herramienta, desarrollada específicamente en su tesis doctoral, supone un enfoque novedoso con respecto a los métodos tradicionalmente empleados. Cunha la ha comprobado en distintas asociaciones de niños de Valencia, Madrid y Málaga y pretende ampliar la edad, los contenidos y los países donde seguir desarrollando su investigación.

El trabajo, defendido en la UCV, parte del hecho de que “en la sociedad actual cada vez existe un número mayor de individuos con síndrome de down en edad adulta en disposición de incorporarse al mercado laboral, situación que les exige disponer de un determinado nivel de escolarización”, ha afirmado Cunha.

Es por ello que estas personas “deberían formarse siguiendo el mismo currículo formativo que el resto de los alumnos, aunque de forma adaptada a sus características cognitivas especiales. En este sentido, una de las asignaturas obligatorias es la correspondiente al estudio del idioma inglés como lengua extranjera”, ha subrayado.

Con el propósito de paliar las deficiencias en el aprendizaje del colectivo, Cunha ha diseñado este sistema de formación online, que se adapta al perfil cognitivo de cada estudiante. Esta herramienta se diferencia de otras de aprendizaje multimedia por la utilización de técnicas de tutorización adaptativa.

Así pues, tomando en consideración las características comunes del aprendizaje de niños con este síndrome, esta experta ha demostrado que “es posible mejorar el aprendizaje de una segunda lengua, inglés en particular, en contraposición a otros métodos que no toman en consideración el perfil cognitivo de este colectivo”.