Antonio Garrigues Walker asegura en la UCV que la ética es “rentable” en la abogacía

Antonio Garrigues Walker asegura en la UCV que la ética es “rentable” en la abogacía

La Universidad Católica de Valencia (UCV) ha celebrado un encuentro universitario entre los estudiantes de su Facultad de Derecho y el prestigioso abogado Antonio Garrigues Walker, presidente de la Fundación Garrigues. En la misma, el letrado madrileño ha remarcado la necesidad de que las nuevas generaciones de abogados comprendan que en su profesión “la ética es rentable”.

En el encuentro -organizado por la Facultad de Derecho y el Instituto de Estudios Europeos de la UCV y la asociación Valencia Excellence-  Garrigues ha subrayado así que la abogacía  es una profesión “ética” y los profesionales que la desempeñan han de transmitir de una manera “más agresiva” la necesidad de una ética “profunda, no superficial o frívola”.

“El mundo de hoy requiere esa ética. Los jóvenes deben convencerse de que la ética es pragmática y rentable; sin ella, no tienen futuro. Se puede engañar durante un tiempo, pero un abogado sin ética acaba cayendo siempre”, ha expuesto.

En ese sentido, Garrigues ha subrayado que los universitarios deben formarse “éticamente”. No es una cuestión “fácil” para el prestigioso abogado y requiere de un “estudio concienzudo”, pues ser ético no consiste simplemente “en hacer lo que toca y no hacer lo que no toca”; también consiste en que el individuo piense en cómo puede ayudar a la sociedad en la que vive “a ser más honesta e íntegra”.

“El mundo jurídico va a tener que cumplir en la actualidad con un papel especial porque estamos en una época de muchas complejidades en las que se plantean dilemas morales y jurídicos continuos y nuevos”, ha aducido.

Por dicha razón, Garrigues ha aseverado que el mundo jurídico ha de ser “especialmente sensible” a las falsedades, ‘posverdades’ y manipulaciones de datos que hoy aparecen en algunos medios de comunicación, muchos de ellos insertados en los llamados juicios paralelos: “Estamos viviendo una época a veces deplorable en ese aspecto. Se publican correos electrónicos o mensajes de móvil sin el menor control. Las facultades de Derecho, las instituciones de abogacía y el poder judicial se conciencien de que deben actuar frente a estos fenómenos”.

El presidente de la Fundación Garrigues -que ha compartido su experiencia y visión sobre la profesión de abogado con los alumnos de la UCV- ha recordado que la clave para tener éxito en el mundo de la abogacía, “cada vez más competitivo”, es darle al cliente “más de lo que espera”.

Además, ha insistido el letrado madrileño, hay que hacerlo “con seriedad”. El abogado no debe ser “ni pesimista ni optimista” con su cliente; ha de manifestarle “sus posibilidades, derechos y obligaciones”. A veces, incluso, se requiere “educar al cliente”. Por ejemplo, “cuando el cliente tiene derecho a algo, pero se le debe aconsejar que no ejerza ese derecho porque le conviene más un pacto”.

Por otro lado, ha aconsejado a los estudiantes presentes en su conferencia a tener una “mente global”. Así, cualquiera de los abogados formados en España debe aspirar a trabajar “en cualquier lugar del mundo”; para lo que han de mejorar en el apartado idiomático: “Además del inglés, es bueno estudiar otra lengua más”.

“En lo que respecta a la formación de los abogados, hemos de aceptar ya que la unidimensionalidad no es buena. Ya han aparecido los dobles grados en Derecho y Economía o ADE pero también deberíamos sumar a estos otros como Derecho y Arquitectura o Derecho y Medicina, por ejemplo. Las universidades tienen que ser mucho más sensibles y aprender a combinar disciplinas distintas. Eso es una riqueza para un abogado”, ha manifestado.