El IMEDMAR coordinará el rescate de 215 ejemplares de nacra para evitar su extinción en España

El IMEDMAR coordinará el rescate de 215 ejemplares de nacra para evitar su extinción en España

El equipo científico del Instituto de Investigación en Medio Ambiente y Ciencia Marina (IMEDMAR) de la Universidad Católica de Valencia (UCV) ha sido designado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para el rescate y conservación de 215 ejemplares de nacras (Pinna nobilis), el molusco bivalvo más grande del Mediterráneo, con el objetivo de salvarlas de su extinción en España.

Este encargo ha sido posible porque el IMEDMAR, como señala el informe del propio ministerio, es el único equipo de España que ha conseguido mantener con éxito a estos moluscos en instalaciones fuera de su hábitat durante largos periodos de tiempo y que ha realizado estudios sobre su cría en cautividad.

Así, los científicos del centro de investigación de la UCV realizarán el rescate de las nacras, realizarán el traslado de estas a las distintas instalaciones identificadas y coordinará y asesorará a los distintos equipos técnicos acerca del cuidado de estos moluscos.

Por otra parte, el equipo científico del IMEDMAR realizará un estudio previo en las costas catalanas para seleccionar los lugares de los que se tomarán los ejemplares y el número de ejemplares que se recolectará en cada lugar para no dejar la población sin posibilidad de reproducirse en un futuro.

Además del IMEDMAR participan tembién en el proyecto el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera, de Andalucía; el Instituto Español de Oceanografía (Murcia); el Instituto de Investigación de la Generalitat de Catalunya (IRTA); y el Oceanogràfic de Valencia.

El traslado de las nacras a diversas instalaciones especializadas se hará con el fin de evitar su infección, así como para disponer de un reservorio genético con el que desarrollar un futuro programa de cría en cautividad. Los expertos encargados del informe ministerial han visto necesario diversificar el número de centros receptores de nacra con el fin de garantizar la supervivencia de los ejemplares ante un eventual accidente o contaminación.

Según asegura José Tena, profesor de la UCV y director del IMEDMAR, este proyecto es “un ejemplo” de cooperación entre instituciones, centros de investigación y voluntarios en el que “todos aportan su experiencia, trabajo y conocimiento para poder salvar de la extinción a esta especie tan emblemática del Mediterráneo”.

UNA AMENAZA PARA TODO EL MEDITERRÁNEO

La situación de las poblaciones de nacra en las costas españolas se agravó en 2016 tras un evento de mortalidad masiva en Almería, Murcia, Torrevieja, Ibiza y Formentera. Este evento se ha ido extendiendo por el Mediterráneo español afectando a día de hoy a las poblaciones de las costas de Andalucía, Región de Murcia, Comunidad Valenciana e Islas Baleares, con mortalidades superiores al 90 % en todas las localidades evaluadas y que, en la mayoría, alcanza el 100%.

Únicamente las nacras situadas al norte de la localidad de L’Ametlla de Mar (Tarragona) siguen sanas. Es en ese lugar donde los científicos de la UCV realizarán las labores de rescate de ejemplares de este molusco.

Dado que en tan solo seis meses la mayor parte de las poblaciones de Pinna nobilis a nivel nacional habían desaparecido, los expertos reunidos por el Ministerio ante la grave situación estuvieron de acuerdo en promover la propuesta de catalogación de la especie como en peligro de extinción y en situación crítica.

La causa de la mortandad parece ser la presencia de un protozoo, el haplosporidio, que esporula en las células de la glándula digestiva de las nacras destruyéndolas y causando así su muerte por inanición.

Ante estos últimos datos del rápido avance del haplosporidio y teniendo en cuenta que la población de nacras de Cataluña es el último reservorio que queda en España, el Ministerio de Agricultura y Pesca calificó la situación de la nacra como ‘catastrófica’. Con el fin de evitar la extinción de la especie en aguas españolas, se identificó como medida de emergencia, ante la inminente llegada del patógeno a la totalidad de aguas españolas, el rescate de parte de los ejemplares localizados frente a la costa catalana que aún no han sido expuestos al protozoo.

El parásito ya ha llegado a Italia y “es solo cuestión de tiempo que la enfermedad se extienda por todo el Mediterráneo, lo que plantea un panorama desolador para esta especie, que se enfrenta a una extinción fulminante”, según indica desde el IMEDMAR José Rafael March, investigador principal del proyecto.