El Nobel Richard Roberts apela a escuchar a los científicos en el uso de los transgénicos contra el Hambre

El Nobel Richard Roberts apela a escuchar a los científicos en el uso de los transgénicos contra el Hambre

El biólogo molecular británico Richard J. Roberts ha afirmado en la Universidad Católica de Valencia (UCV) que los productos transgénicos son “totalmente seguros. Si miráis lo que las asociaciones científicas profesionales dicen, y esto es solo el principio, todos señalan que no hay ninguna razón para preocuparse por los transgénicos: el método es más seguro, quizás, que los tradicionales para mejorar los cultivos”.

Roberts, cuyos descubrimientos en la estructura del ADN fueron reconocidos con el Nobel de Fisiología y Medicina en 1993, ha impartido la conferencia inaugural del II Congreso Interancional “Pobreza, hambre y sostenibilidad: Por una nueva humanidad”. En su ponencia ha asegurado la efectividad de la técnica en los cultivos, que consiste en tomar el gen deseado, colocarlo en el ADN, transferirlo a la planta y, de esta forma, evitar la transferencia de genes adicionales.

“A lo largo de los años se ha ido refinando esta técnica y, si la comparamos con la tradicional, es mucho más rápida y precisa. Si tengo dos coches, uno con sistema GPS y en el otro quiero ponerlo, ¿qué hago, desmontar los dos vehículos y luego volverlos a montar o simplemente desenchufar el GPS del primero y ponerlo en el segundo? Es obvio”, ha ejemplificado el investigador.

Igualmente, el científico, que es director de investigación de la empresa biotecnológica “New England Biolabs”, en Massachusetts (EE.UU), ha lamentado que en Europa “los antitransgénicos alarmen sobre los peligros de estos alimentos, cuando en África, Asia o América Latina los niños pueden mantenerse con vida gracias a ellos. En el primer mundo no necesitamos los transgénicos, pero en los países pobres hay niños que no tienen alimentos para comer. Sentarnos en el mundo desarrollado y decir al mundo en vías de desarrollo que no podemos alimentarles es inmoral”.

Así, Roberts ha dado algunos ejemplos de cómo los transgénicos pueden ayudar al mundo en desarrollo. “Si vemos la mortalidad mundial por deficiencia de la vitamina A, dos millones de niños mueren todos los años por esta causa y, además, muchos sufren deficiencias mentales, ceguera y de desarrollo por la misma razón”.

“Científicos como Ingo Potrykus –que participó en la primera edición de este Congreso Internacional de la UCV- desarrollaron el arroz dorado para introducir vitamina A en estos niños. ¿Cuántos niños tienen que morir antes de reconocer que esto el hambre es un genocidio, un crimen contra la humanidad,?”, ha interpelado este experto.

ASUN GANDÍA: “LA UCV NO HACE OÍDOS SORDOS AL GRITO DE CADA PERSONA QUE SUFRE POBREZA Y HAMBRE”

La apertura del congreso, que se celebrará hasta mañana 6 de octubre en la sede de santa Úrsula, ha contado con la participación de la rectora de la UCV, Asun Gandía; el vicecanciller y obispo auxiliar de la Valencia, Esteban Escudero; el director del congreso y vicerrector de Evangelización y Pastoral, José Luis Sánchez; y Federico Buyolo, director general de Cooperación y Solidaridad de la Generalitat Valenciana.

Asun Gandia ha señalado que con la celebración de este segundo congreso internacional, “se hace patente el compromiso de la Universidad Católica de Valencia de aportar su reflexión en este ámbito prioritario para la humanidad: ‘Erradicar la pobreza’ y ‘Hambre cero’ son los dos primeros Objetivos de Desarrollo Sostenible para alcanzar antes de 2030, según marca la FAO”.

La rectora ha subrayado que “está en el ADN de nuestra Universidad la preocupación por el hombre, su desarrollo pleno, siempre al servicio de la sociedad y del bien común” y que la Universidad Católica de Valencia “no hace oídos sordos al grito silencioso, pero clamoroso”, de cada persona que sufre pobreza y hambre. “La caridad y la misericordia nos guían”, ha asegurado.

Por su parte, Federico Buyolo, director general de Cooperación y Solidaridad de la Generalitat Valenciana, ha subrayado que el encuentro internacional de la UCV “toca los tres elementos fundamentales que el ser humano debe abordar en el presente: el hambre, la pobreza y la sostenibilidad”.

“Hay 800 millones de personas en el mundo que pasan hambre y 1000 millones con sobrepeso. Tenemos un problema de distribución de los recursos que tiene solución. Esa solución debe ser integral: no es solo una cuestión política, económica o científica. Hemos de cambiar nuestro paradigma de funcionamiento, pasar de las palabras expresadas en los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU a los hechos”, ha indicado.

El vicecanciller de la UCV, Esteban Escudero, ha asegurado que “no podemos permanecer solamente preocupados o resignados sino que estos momentos nos deben hacer conscientes de que el hambre y la malnutrición no son fenómenos estructurales de determinadas áreas geográficas sino que dependen también del egoísmo de unos pocos. Un reto en el que también la Iglesia se siente comprometida en primera línea”.