La ley LGTBI empieza su tramitación gracias al apoyo de la izquierda y la abstención del PP

La ley LGTBI empieza su tramitación gracias al apoyo de la izquierda y la abstención del PP

La mayoría de los grupos políticos del Congreso han rechazado el texto de la Proposición de Ley de Podemos contra la discriminación por orientación sexual, conocida como Ley LGTBI, pero han respaldado la tramitación parlamentaria por 200 votos a favor, dos en contra y 124 abstenciones.

En este proceso parlamentario que se iniciará ahora presentarán enmiendas para modificar el texto, aunque el Partido Popular ya ha anunciado que su enmienda será a la totalidad y que planteará un texto alternativo.

El grupo parlamentario más crítico con esta PL fue el Partido Popular, al asegurar que el documento es «torpe en la forma y en el fondo, en su redacción y en sus propuestas. Es un texto chapucero», según expuso la portavoz Marta González. En este sentido, mostró su «rotunda oposición» al texto presentado, pese a lo que anunció la abstención a la toma en consideración.

La diputada desgranó los perjuicios de un documento que «contraviene el derecho de otras personas».Así, hizo referencia a la agencia estatal contra la discriminación «que confiere poderes para castigar con multas que pueden llegar a los 45.000 euros». Igualmente, aludió a uno de los aspectos más polémicos de la ley, como es que desde los 16 años un menor pueda someterse a una operación de cambio de sexo, sin consentimiento de los padres».

Los populares criticaron también que niños y niñas de 12 años puedan comenzar a hormonarse sin permiso de sus progenitores.

El PSOE manifestó su apoyo a la legislación sobre este tema, pero señaló que el texto que se ha presentado hoy a votación requiere «mejoras tecnico-jurídicas» y que lo enmendarán «para que el texto sea más coherente, más cohesionado y más ajustado a Derecho». Además, anunció que presentarán al Pleno para su debate la proposición que esta formación ya ha presentado.

La portavoz de la CUP-En Comun-En Marea, María del Mar García Puig, aseguró en la defensa de la propuesta que «hoy decidimos si somos un Congreso que escucha a la calle y sus demandas», subrayando que esta ley está «destinada a cambiar la vida de millones de personas, una ley ambiciosa, pionera, que generará cambios a nivel internacional».

La diputada de Podemos reconoció que si se toma en consideración la ley «se avecina un trámite complejo» y apostó por «luchar para llegar a acuerdos que no supongan rebajar el texto».

La portavoz de Ciudadanos, Patricia Reyes, considera necesario «abordar una ley que afronte en su conjunto todas las formas de discriminación», pero que la que se somete a votación tiene «graves defectos» y se podría haber redactado con «el consenso de todos los grupos parlamentarios». La diputada, que anunció el sí de su partido a la toma en consideración, acusó a Podemos de haber querido patrimonializar esta cuestión. A juicio de Ciudadanos, la norma «podría ser declarada inconstitucional y vulnera derechos fundamentales como la libertad de expresión».

El PNV, que apoya la tramitación de la ley, señala que su discrepancia «está en el cómo, no en el qué», subrayando que están a favor de iniciativas que busquen el rechazo a la discriminación, según su portavoz, Joseba Andoni Agirretxea. Entre las cuestiones a la que se opondrán está la agencia estatal y advirtió de que«no se pueden modificar leyes orgánicas por una ley ordinaria», como la que se quiere aprobar.

ERC defendió el texto de la propuesta, afirmando que «se trata de pasar de la igualdad formal y la real», pero que «no es la culminación de la lucha definitiva por la igualdad» porque «aún queda mucho trabajo para la erradicación del heteropatriarcado», señaló Teresa Jordá.

El diputado de Unión del Pueblo Navarro, Carlos Salvador, fue muy crítico con el texto, al asegurar que «colisiona con derechos constitucionales» y que «los derechos de unos pocos darán lugar a abusos e injusticia».