José Luis Sánchez: “Debemos crear un estilo de vida solidario y sostenible”

José Luis Sánchez: “Debemos crear un estilo de vida solidario y sostenible”

Los próximos 5 y 6 de octubre la UCV celebra el II Congreso Internacional ‘Pobreza, hambre y sostenibilidad: Por una nueva humanidad’, organizado por la Cátedra de la Teología de la Caridad. A menos de un mes de la celebración del multitudinario encuentro su director, José Luis Sánchez, expone algunas de las claves que lo convertirán en un acontecimiento único.

Después del éxito del primer congreso, el listón está muy alto. ¿Cómo se enfrenta a la celebración de esta segunda edición?

Este congreso es un reto. Pero lo es toda la línea de investigación permanente sobre el hambre en la que trabajan durante todo el año 50 investigadores de la UCV y de otras universidades, puesta en marcha desde la Cátedra de la Teología de la Caridad.

Junto a la labor que realizan los investigadores en las seis comisiones y que se presentará en el congreso, este año hemos podido traer a Valencia al biólogo molecular Marc Van Montagu, creador de las plantas transgénicas; a uno de los mejores economistas del mundo, Jeffrey Sachs, director del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia (EE UU); o a la exministra de Medio Ambiente Elvira Rodríguez, ahora presidenta de Tragsa.

Por no hablar de la presencia, de nuevo, del Premio Nobel Richard Roberts; el canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, Marcelo Sánchez Sorondo; y, por supuesto, del propio Cardenal Antonio Cañizares, impulsor de todo este proyecto.

¿Por qué este año han pensado que el concepto central del congreso debe ser la sostenibilidad?

El año pasado nos centramos en la destrucción de alimentos y los alimentos emergentes. Pero lo cierto es que, para que pueda haber investigaciones serias y se trabaje sobre alimentos emergentes tiene que haber sostenibilidad. El planeta necesita de esa sostenibilidad y lo necesita desde las opciones de cada persona: todos hemos de buscar el bien del planeta. Con una austeridad de vida, la persona se da cuenta que vive mucho mejor. Debemos crear un estilo de vida solidario y sostenible.

Cuando el hombre siente que su vida es sostenible, coherente, noble y hace el bien se siente en capacidad de sostenerse a él y al mundo. Además, los países tienen que crear y firmar una carta de sostenibilidad a nivel mundial.

Uno imaginaría más a Cáritas o a Manos Unidas organizando un congreso sobre el hambre en el mundo, ¿por qué la Universidad Católica se ha decidido a organizar estos encuentros?

La universidad, católica o no, está para responder a los problemas de su tiempo y el gran problema de hoy es el hambre. Es verdad que no tener a Dios es la mayor de las pobrezas, porque quien no tiene a Dios, ni siquiera tiene esperanza.

La Universidad Católica de Valencia tiene que implicarse en el empeño del Papa Francisco acerca de la ecología integral. Hemos de cuidar la creación, y su centro, que es el hombre.

Hemos de trabajar para combatir las nuevas pobrezas y acercarnos a las periferias, como dice el Papa. Y no hablamos sólo de las periferias pobres de las ciudades, sino del corazón de las personas. Hemos de curar las heridas que muchos tienen, hemos de acercarnos a ellas para reconocerlas.

La ciencia dice que los transgénicos son saludables y que pueden salvar millones de vidas, pero todavía existen numerosos grupos que siguen atacándolos. Una sociedad que llega al punto de negar la evidencia científica, ¿es la prueba fehaciente de que la arbitrariedad en el concepto de verdad se ha instalado? ¿No existen ya verdades en la posmodernidad porque todo es opinable?

Si todo vale, nada es valioso. El relativismo se ha instalado con una fuerza atroz. Cuando alguien duda de que todo vale, lo convierten en un fundamentalista. Por supuesto que la verdad existe, ¿qué enseñaría la universidad si no existiera? La verdad es la adecuación de una afirmación a la realidad.

El ser humano ansía la verdad y la busca; pero es mucho más fácil quitarle la carta de ciudadanía a la verdad para que todo sea subjetivo, y así todo el mundo puede hacer y decir lo que quiera.

Junto al análisis de las posibilidades que ofrece la agricultura de precisión y la reflexión sobre la ecología integral expuesta por el Papa en la encíclica ‘Laudato Si’, el programa del congreso señala también como objetivo “profundizar en la necesidad de fundamentar la existencia en Dios para ser sostenibles”. ¿Por qué es necesario?

El hombre está llamado a hacer el bien en todos los órdenes. Cuando no atiende esta orientación ética presente en su propia conciencia se desnaturaliza y padece las consecuencias en sí mismo y en el entorno en que vive. Creemos que es prioritario buscar la fundamentación de la existencia de Dios, analizando la corriente teísta como fundamento de sostenibilidad para el bien del propio hombre y del planeta.

Porque hay que decir que es posible ser creyente y a la vez intelectual. Hay una fundamentación metafísica de ello. “En Él somos, nos movemos y existimos” (Hch. 17,28). Nada puede ser sostenible sin Él.

¿Qué le diría a todos aquellos que se han dado por vencidos en la lucha contra el hambre y la pobreza, aquellos que ya no esperan mucho de la solidaridad entre seres humanos?

Les diría que, es importante que las personas se conciencien de la gravedad del problema del hambre, que se sumen y participen en un movimiento como el New Humanity – Team People, que ha creado la Universidad Católica de Valencia, y que no dejen de mirar a Dios como razón de nuestra esperanza.

En la página web de Team People puede descubrirse qué significa ese movimiento de creyentes y no creyentes, que lucha por erradicar el hambre en el mundo. Debemos interiorizar, reelaborar y popularizar el concepto de sostenibilidad.

Tenemos que bombardear el cielo con oraciones y, a la vez, concretar eso cada día en la calle para que la gente se sensibilice con el movimiento de solidaridad que está poniendo en marcha el Papa Francisco.

Hemos de seguir denunciando que hay muchos países que siguen destruyendo alimentos mientras que hay otros que se mueren de hambre, y apostar por nuevas fuentes de alimentación, incluidos los transgénicos. En ese sentido, el movimiento Team People – New Humanity busca popularizar todo lo que los científicos están haciendo en ese campo y ofrecer un cauce de colaboración al que poder sumarse.