Las ONG abandonan el Mediterráneo por las amenazas de Libia

Las ONG abandonan el Mediterráneo por las amenazas de Libia

Los guardacostas libios han emprendido la batalla contra las ONG que operan en el Mediterráneo. El resultado: apenas un par de barcos de salvamento patrullan desde esta semana las aguas del Mediterráneo Central tras la decisión de tres ONG de retirarse tras las amenazas de la Guardia Costera libia, que ha prohibido el acceso a sus aguas territoriales a «barcos que pretendan salvar a los inmigrantes ilegales y realizar acciones humanitarias» al tiempo que ampliaba hasta las 70 millas naúticas su rango de actuación.

El Centro Italiano de Coordinación de Rescates Marítimos (MRRC), ha advertido a todas las ONG de que sus operaciones en el Mediterráneo «se enfrentan a graves riesgos de seguridad».

«Estamos dejando un vacío mortal en el Mediterráneo», ha declarado el fundador de la ONG alemana Sea-Eye, Michael Brusch Heuer, que citó «amenazas específicas» de las autoridades libias contra estas organizaciones. Tras el abandono de Médicos Sin Fronteras, Save the Children y Sea-Eye, sólo dos ONG privadas mantienen sus rescates en la ruta del Mediterráneo Central de Libia a Italia, la española Proactiva Open Arms y SOS Mediterranee, dejando a su suerte a miles de personas que, según denuncian esas ONG, no podrán ser rescatadas por falta de medios o serán devueltas al «infierno libio» por los guardacostas del país norteafricano, alentados por la Unión Europea. Italia ha celebrado la decisión del cuerpo de guardacostas libios de «hacerse cargo» de su zona SARS, un espacio de unos 300.000 kilómetros cuadrados más allá de la línea de sus aguas territoriales costeras de 12 millas náuticas, con la esperanza de acabar con el flujo migratorio a sus costas: 97.241 personas en 2017.

Los incidentes entre ONG y patrullas de guardacostas libios no se han hecho esperar: la semana pasada, una embarcación de la Guardia Costera libia disparó una salva de advertencia contra un barco de Proactiva Open Arms pocas millas náuticas más allá del límite de las aguas territoriales del país norteafricano. «En general, no estamos en contra de la presencia de las ONG, pero les exigimos más cooperación con el estado de Libia… deberían mostrar más respeto por la soberanía libia», declaró el portavoz de la guardia costera Ayoub Qassem a la agencia Reuters. En la práctica, «el ambiente se ha vuelto demasiado hostil» para que las ONG puedan realizar sus trabajos de salvamento, ha insistido MSF en un comunicado.