Los conversadores británicos adoptan la ideología de genero en su agenda política

Los conversadores británicos adoptan la ideología de genero en su agenda política

El avance de la ideología de genero ya es cosa sólo de partidos de izquierda. El tradicional centro derecha europeo está dotando sus postulados. En España se ha visto. Y se confirma ahora en Reino Unido con una incorporación llamativa de sus postulados en la agenda de trabajo del Partido Conservador.

Así, el partido en el Gobierno británico camina ya por una agenda legislativa que contiene los puntos clásicos de esta ideología en todo el mundo.

Incluye el avance y regulación de normativas más permisivas en materia de aborto y eutanasia. Legalización allá donde no sea todavía legal y/o financiación del mismo con dinero público. Gran Bretaña ha dado recientemente un paso en ese sentido al ofrecer aborto gratuito a las mujeres del norte de Irlanda que quieran abortar en Inglaterra, puenteando de esa manera la jurisdicción de la autonomía norirlandesa.
Avance en el reconocimiento y equiparación de la unión homosexual al matrimonio. Se legalizan esas uniones y se castiga a quienes tengan negocios que se nieguen a prestar sus servicios a las mismas. El año pasado fue condenado el dueño de una pastelería en Belfast por negarse a hacer una tarta para una boda gay.
Ataque al derecho de los padres sobre la educación de sus hijos. Es quizás uno de los puntos donde más claramente se ve el ataque a las libertades de la agenda. Se trata de imponer un tipo de educación a los niños desde su más pronta edad sin tener en cuenta los valores éticos y religiosos de sus padres. El gobierno británico quiere imponer su modelo de educación sexual en el currículum escolar de todos los colegios, incluidos los católicos, para niños a partir de los cuatro años de edad.
Ideología de género en puridad. Consiste en imponer por ley la idea de que el sexo no viene dado por la realidad biológica sino por los sentimientos y la voluntad de las personas. No solo se facilita el cambio de sexo legal y quirúrgico sino que se retira del lenguaje público y oficial toda mención a los roles sexuales naturales y tradicionales. El gobierno conservador británico también lidera esa campaña.
Presión a las iglesias. El último ejemplo son las declaraciones de Justine Greening, Ministra de Igualdad y Secretaria de Educación en el gobierno de Theresa May, quien ha declarado que las iglesias y el resto de grupos religiosos deben ajustarse a la postura de la opinión pública sobre el «matrimonio» homosexual. En ese sentido, están encontrando la plena colaboración de la comunión anglicana, que de forma lenta pero segura está adoptando todos y cada uno de los puntos mencionados, aun a costa del riesgo de cisma.

Hay que recordar que en España esa agenda entra a discusión en el Congreso de los Diputados este próximo septiembre. Se debatirá a partir de entonces la Ley de Libertad Religiosa -incluye un ataque directo a la financiación y reconocimiento de la labor de la Iglesia-, la Ley de Muerte Digna -denominada así y que recoge cuidados paliativos que provocan la muerte y, en la propuesta de Podemos, hasta la posibilidad de aplicar eutanasia a menos de edad sólo por sufrimiento, ni siquiera por enfermedad terminal-, la pura Ley LGTBI -que pretende controlar los programas educativos de todos los colegios , públicos o no, y permitir el adoctrinamiento sexual en niños de entre 10 y 12 años-, y la Ley de Maternidad Subrogada -de nuevo, denominada de esta manera pero que recoge la posibilidad de pagar el vientre de alquiler con una renta de compensación por las molestias.