Sólo 193 bebés inscritos con el apellido materno tras la última reforma legal

La tradición de inscribir a los recién nacidos con el apellido paterno en primer lugar se mantiene pese a la entrada en vigor de la reforma de la ley de Registro Civil, según los datos recogidos por el Ministerio de Justicia.

De los 35.583 nacimientos que fueron inscritos en los Registros Civiles en julio, sólo en 193 se antepuso el apellido de la madre, a pesar de que en ese mes echó a andar la reforma que puso fin a la preferencia del apellido paterno por defecto, cuando no hay acuerdo entre los progenitores.

Es más, en el mes de junio, cuando aún se debatía en el Parlamento esta reforma, fueron más los recién nacidos que se inscribieron con el apellido de la madre en primer lugar. En 320 nacimientos, de los 36.420 que se produjeron, los padres se inclinaron por esta opción.

La balanza, por tanto, sigue al lado de los padres y parece que, por el momento, no existe un gran impulso social para cambiarlo.

Y eso que ya en 1999 se reformó la ley para que se pudiera alterar el orden de los apellidos, es decir que se pudiera poner el de la madre en primer lugar si los padres lo consensuaban.

Unos 23.000 menores españoles llevan de primer apellido el de su madre desde que se aprobó esa normativa que permitió a los progenitores, solo si había consenso, invertir el orden tradicional de los apellidos, en el que prevalecía el del padre, según datos de la Dirección General de Registros y Notariado.

Desde 2001 a 2016 un total de 22.671 recién nacidos fueron inscritos con el apellido materno en primer lugar, a los que habría que sumar los de los años 1999 y 2000, que no constan porque no están informatizados.