¿Por qué Podemos no quiso homenajear a Miguel Ángel Blanco? Por CARLOS CUESTA

Podemos y ETA. Dos palabras que, cada vez que se juntan en una información, hacen que salte toda una tropa de portavoces oficiales, extraoficiales, o trolls del partido de Pablo Iglesias para bombardear al que osa hablar de esos dos términos juntos. Pero que cuando se escriben en Google desembocan en una catarata de informaciones -repito: informaciones, no opiniones-.

Porque la realidad es que los problemas mostrados por Podemos para homenajear a Miguel Ángel Blanco en el XX aniversario de su sanguinario asesinato a manos de ETA no son casuales. Y no lo son, porque por el camino nunca les ha faltado tiempo para dejar claro su respaldo a los presos de ETA, a Otegi, o para mostrar comprensión con las motivaciones abertzales.

Por eso todos los hechos que a continuación desgloso son reales y constatables. Por eso les molesta tanto que se les recuerden.

Junio de 2014: El diario El Mundo da a conocer el contenido de la documentación intervenida por la Guardia Civil a Herrira en el marco de las actuaciones contra esta estructura abertzale de apoyo a los presos de ETA. Entre los documentos figura el nombre de Pablo Iglesias como uno de los contactos de “referencia” en Madrid. La operación se saldó con 18 detenciones, las de sus dirigentes, la suspensión cautelar de las actividades de la red de apoyo a los presos de ETA, el bloqueo de cuentas bancarias y las actuaciones contra su red de comunicaciones (casi 40 páginas web y más de un centenar de perfiles en Facebook y Twitter). La documentación incluía la red de contactos, nombres de referencia de Herrira fuera del País Vasco y Navarra, y actividades desarrolladas. Y, entre ellas, se resumía una cena en la que estuvieron, entre otros, representantes políticos como Tania Sánchez (de la que se incluía su número de móvil y formas de localizarla) y varios profesores universitarios: Pablo Iglesias, entre ellos. De él también se indicaba su móvil y dirección de correo electrónico. Según el documento, la cena tenía un objetivo claro: extender su mensaje en favor de los presos de ETA entre la sociedad madrileña, entre ámbitos de influencia.

Junio de 2015: Bildu llega a la Alcaldía de Pamplona por primera vez en su historia. Lo hace gracias al apoyo de Geroa Bai, la candidatura Aranzadi -de Podemos- e I-E. El esquema de apoyo cruzado permitirá a Geroa Bai controlar además el Gobierno de Navarra. El respaldo de Podemos al alcalde de Bildu ha continuado para incluir la Ikurriña como símbolo oficial e, incluso, ante las presiones de PP y UPN para que Bildu emitiese comunicados de condena por los atentados de ETA.

Noviembre de 2015: Podemos acuerda con Bildu crear una candidatura conjunta al Senado en Navarra de cara a las elecciones generales del 20 de diciembre. La secretaria general de Podemos en la Comunidad foral, Laura Pérez, anuncia el acuerdo y señala que esta lista conjunta permitirá “burlar las trampas que establece un sistema electoral vicioso”.

Abril de 2016: Otegi visita la Eurocámara. Víctimas del Terrorismo convocan un minuto de silencio para protestar por la visita y, de nuevo, la postura de Podemos es rotunda: arropa a Otegi en su acto y no acude al minuto por las víctimas. A la llamada al minuto, convocado por Maite Pagazaurtundua (UPyD) y Teresa Jiménez-Becerril (PP) -ambas víctimas de ETA- acudieron más de 100 eurodiputados de UPyD, PP, PSOE o C’s, asistentes y trabajadores del Parlamento Europeo y figuras destacadas, como el vicepresidente de la institución, Antonio Tajani. Podemos no acudió porque “por respeto a todas las sensibilidades, un acto de estas características no se puede convocar de una manera atropellada”, palabras textuales.

Abril de 2016: También ese mes, Pablo Iglesias muestra su apoyo a la liberación del etarra Otegi, encarcelado en cinco ocasiones, condenado por secuestro y por pertenencia a banda armada en grado dirigente. Iglesias pronuncia entonces en el pabellón deportivo de la Universidad Pública de Navarra su famosa frase: “Sin personas como Arnaldo Otegi no habría paz”.

Enero de 2017: Podemos Euskadi comienza el año movilizándose en varios frente en favor de los presos de ETA y de su acercamiento a cárceles vascas. Después de que su secretaria general, Nagua Alba, anunciara que acudiría a la manifestación convocada por Sare en Bilbao junto a Pili Zabala, la propia Alba presentaba -junto a Eduardo Maura- una iniciativa en el Congreso para la transferencia de la competencia de prisiones al País Vasco para acabar con la “vulneración de los derechos humanos”.

Marzo de 2017: Podemos emite su manifiesto en apoyo de los imputados por el ataque a los dos guardias civiles de paisano y sus novias en Alsasua. Para Podemos, los agresores son tan “víctimas” como las personas agredidas. El partido de Iglesias, además, cuestiona abiertamente el auto de procesamiento de la Audiencia Nacional en el que se les acusa de un delito de terrorismo por su conexión con un grupo radical ‘abertzale’ que promueve la expulsión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de Euskadi y Navarra . Para Podemos, lo ocurrido el 15 de octubre en Alsasua fue una mera “pelea de bar”.

Se trata sólo de algunos de tantos capítulos de la corta pero evidente historia de Podemos. Todo ello sin mencionar la famosa y más conocida declaración de Iglesias en junio de 2013 en la que, ante Sabino Cuadra y en una herriko taberna de Pamplona, alabó el acierto de ETA por darse cuenta de que “por mucho procedimiento democrático que haya, hay determinados derechos que no se pueden ejercer en el marco de la legalidad española”.

¿Hemos de creernos que sus problemas con los homenajes a Miguel Ángel Blanco son por el hueco de la pancarta?

Columna publicada en El Debate de Hoy por Carlos Cuesta.